Consisten en la unión de uno o más vidrios dejando un espacio entre ellos de manera que se crea una cámara de aire, que también puede ser rellenado con otros gases, dependiendo de su uso.

Son idóneos para el aislamiento térmico y acústico. Gracias a estas características los vidrios de cámara nos proporcionan un ahorro energético.

Hay múltiples posibilidades.